Decídete entre los Centros de datos tradicionales o definidos por software

En las últimas décadas se ha podido asistir al nacimiento de la llamada era de la tecnología, en la que hemos podido comprobar con nuestros propios ojos que la tecnología se encuentra presente en todos los ámbitos de nuestra vida desde que nos levantamos hasta que nos acostamos a través de todo lo que nos rodea. Por ello, no es extrañar que las grandes empresas y corporaciones empresariales de todo tipo y en todo el mundo necesiten busquen unirse a este complejo mundo tecnológico, por lo que buscan una empresa de Servicio de mantenimiento informatica Valencia que les ayude a encontrar un lugar en el que almacenar todo tipo de datos y de aplicaciones informáticas para el correcto funcionamiento de dicha empresa a modo de base de datos gigante que almacena absolutamente todo. Para ello, pueden contratar los servicios de un centro de datos, ya sea tradicional o definido por software

Por una parte, una empresa de servicio de mantenimiento informático en Valencia recomienda los Centros de Procesamiento de Datos, más conocidos como Centro de Datos o Data Center son un espacio de gran tamaño donde se encuentra todo el equipo electrónico de una gran empresa o corporación, donde se encuentran guardados, almacenados y archivados todo tipo de datos de dicha empresa. Es el centro de datos en el sentido más tradicional. Una de las grandes ventajas y beneficios de contar con este tipo de sistemas de almacenamiento de datos a gran escala es que gracias a los servicios que ofrece el hecho de tener un centro de datos en Valencia se podrá tener y garantizar en todo momento el control total tanto de las instalaciones como de los archivos ya que este tipo de sistemas cuentan con la máxima seguridad que garantiza una rápida puesta en marcha de todo tipo de soluciones ante cualquier tipo de problema.

Por otra parte, se encuentran los Centros de Datos definidos por Software, o SDDC por sus siglas en inglés (software defined data center). En este caso se trata de un centro de almacenamientos de archivos y de datos que se encuentran totalmente informatizados y virtualizados, por lo que una de sus grandes características es que este tipo de centros son gestionados de una forma automática y digital. Cuando una empresa contrata los servicios de este tipo de centros de datos definidos por software lo que buscan es aprovechar al máximo todos los recursos de los que dispone, es decir, el cliente busca en todo momento rentabilizar y aprovechar la inversión que se ha realizado previamente en materia de tecnología y de hardware con el objetivo de una evolución en este tipo de sistemas.

De este modo, se conseguirían integrar varios equipos automatizados de modo que se podrán aprovechar mejor todo tipo de recursos materiales y tecnológicos al alcance del cliente con el objetivo de conseguir mejores resultados, pudiendo trabajar con varios proveedores de forma simultánea y mejorando los resultados de manera significativa.

Por ello, antes de contar con los servicios de un Centro de Datos en Valencia sea del tipo que sea, cada empresa deberá barajar las ventajas que cada tipo de data center puede ofrecer para saber cuál de estos tipos se ajustaría mejor a sus necesidades.

Mi reino por un coche alemán

A veces tengo la sensación de vivir en Berlín o Hamburgo echando un vistazo al parque móvil de mi barrio: BMW, Mercedes, Audi… ¡Qué tienen los coches alemanes que engatusan tanto a la gente! Vale: fiabilidad, diseño, postureo… Tienen muchas cosas.

Por supuesto, estoy exagerando: en mi barrio hay de todo, pero es verdad que la proliferación de coches de marcas alemanas de prestigio va a más. Conozco un caso concreto que sirve para entender este asunto. Trabaja en el barrio y por eso debe vivir aquí, pero no anda sobrado de dinero. Ya hace tiempo que hice amistad con él y me viene hablando de que quiere comprar un coche.

Siempre que sale el tema, le hablo de los coches japoneses o coreanos que, desde mi punto de vista, tienen una buena relación calidad/precio y se adaptan a su economía. Pero a él también le gustan los coches alemanes… Como tenemos el concesionario cerca, un día me rogó que le acompañara para ver BMWs. Yo le dije que no tenía mucho sentido si no lo podía pagar, pero él me respondió que quería tener la sensación de estar en uno de esos coches y que si le gustaba buscaría bmw segunda mano.

Tengo que decir que, aunque no soy un gran fan de los coches, algunos de los automóviles que vimos aquel día eran preciosos. Mi amigo quiso probar uno de ellos y fuimos a dar una vuelta. Recordé en aquel momento porqué yo también quise hace años tener un BMW. Casi lo había olvidado…

Los dos llegamos a la conclusión de que aquel coche ‘molaba’, pero no había dinero para pagarlo. Mi amigo decidió entonces que prefería un bmw segunda mano en buen estado, con el que se sintiera a gusto, que uno de mis ‘coreanos’ fiables y seguros pero que no ‘molan’ tanto.

La verdad es que le entendí. Al final, el coche no es para mucha gente un mero sistema de transporte, es una forma de ocio, una forma de disfrutar de la vida. Supongo que en mi barrio a la gente le gusta mucho disfrutar de la vida…