MUDARSE AL PUEBLO

Cada vez hay más gente que prefiere irse a vivir a los pueblos, ya sea para volver a repoblarlos o por la tranquilidad que se respira en los pueblos. Pero para ello hay que reformar las casas familiares que se están derrumbando, y casi todos empiezan por reformar cocina, que es donde se pasa la mayor parte del tiempo en las casas de la aldea, por el frío que suele hacer en las aldeas en invierno, tener una cocina de hierro es esencial para poder estar caliente, una vez que se enciende la cocina de hierro ya nadie quiere abandonar la cocina. El problema llega cuando tienes que salir a la calle o tener que ir a dormir cada uno a su habitación, ya que fuera de la cocina por lo general la casa está helada. Mucha gente pone mantas eléctricas en sus camas para poder tenerlas calientes para cuando se vayan a acostar.

 

Una vez que te mudas para la aldea, no te queda más remedio que adaptarte a la vida tranquila del pueblo, algo que no todo el mundo es capaz de conseguir, mucha gente que está acostumbrada a vivir en la ciudad y a su estrés no se habitúan tan rápidamente como les gustaría. Tener que trabajar los campos que tenga cada uno es una tarea que hay que hacer, no vas a tener campos parados sin producir, eso sí hay que plantar cosas que no planten el resto de los vecinos, así después podrás hacer trueques con ellos, y todos estaréis contentos. porque si todos en el pueblo plantan las mismas cosas, al final no vas a dar a basto para poder consumir todo lo que produzcas, y venderlo por tu cuenta es bastante complicado.

 

Lo que sí hay que tener en casa en el pueblo son las viñas, ya que eso sí que no es difícil consumir, el vino en las aldeas lo beben como si fuese agua, y cada uno piensa que el vino que él produce es el mejor del pueblo.

 

Irse a vivir al pueblo no tiene precio, solo hay que tener una mentalidad más abierta que en la ciudad.

Consejos para explotar la zona exterior de tu restaurante

Un restaurante ya no es ‘solo’ un restaurante. Hoy en día, cada vez son más los locales de hostelería dedicados a la restauración que amplían su clientela a través de la organización de eventos, la coctelería, el afterwork, etc. Son conceptos más o menos nuevos que llegan para ampliar la idea que tenemos de un restaurante. Y en todo ello, la terraza juega un papel decisivo. ¿Cómo podemos explotar de forma certera la terraza de nuestro negocio?

Hace unos días aparecía en la prensa una noticia que hacía referencia a la presunta crisis que tienen los locales de copas que se ven amenazados por los propios restaurantes. La moda de los cócteles tiene mucho que ver en todo ello y el hecho de que los propios restaurantes cuentan con cartas de este tipo de combinados es lo que hace que los clientes no necesiten irse a un local específico para disfrutar de un buen gin-tonic. Y si es en una terraza, mejor que mejor…

¿Es mejor optar por  terrazas cubiertas para hosteleria? Hay que tener en cuenta que las terrazas abiertas son solo aptas para el verano. La climatología obliga a proteger a los clientes tanto por la posible lluvia como por el frío, por lo que elegir una terraza cubierta nos permite tener abierta la terraza todo el año. Para ello, existen soluciones como las cubiertas retráctiles que nos permiten abrir o cerrar según la época del año o la hora del día.

Pero antes de lanzarnos a la piscina con la terraza de nuestro local, es conveniente analizar dos aspectos fundamentales: la normativa y nuestro presupuesto. Para abrir una terraza es necesario contar con una licencia del ayuntamiento ya que en la mayoría de los casos ocuparemos suelo público. Y, por otro lado, hay que tener en cuenta que hay que analizar el presupuesto con el que contamos. Las terrazas cubiertas para hostelería son elementos con un precio considerable, y debemos estar preparados para aprovecharlas al máximo si queremos que no salga rentable.

Por último, la decoración y el mobiliario ocupan un lugar también decisivo. Saber diferenciarse de la competencia será un punto a favor a la hora de elegir nuestro negocio para cenar y tomar unas copas.