Si vas a viajar en avión desde cualquier lugar de Galicia, lo más probable es que tengas que hacerlo desde el principal aeropuerto de esta Comunidad Autónoma, el de Santiago de Compostela. En este caso, es una buena ocasión para prolongar la estancia un día o al menos unas horas y darse un paseo por esta ciudad en la que siempre hay algo pendiente para ver.
Santiago es una ciudad repleta de historia. Su crecimiento se produjo a raíz del descubrimiento de los presuntos restos del Apóstol Santiago, en honor del cual se fundó una iglesia que se iría aumentando hasta convertirse en la catedral que hoy podemos disfrutar. Estos restos se encontraron en un momento histórico clave, en el inicio de lo que se ha llamado tradicionalmente “reconquista”, en el nacimiento del reino Astur-leonés.
Santiago se convirtió entonces en un punto clave de peregrinación de toda Europa. El camino de Santiago fue poco a poco dibujándose y las iglesias por las que este transcurría ganaban en importancia, así como los pueblos en poder económico. Una gran inyección de prestigio y dinero para los incipientes reinos cristianos que atravesaba, pero también una forma de renovar la fe que movía ese mundo medieval.
Hoy, Santiago es una ciudad universitaria en la que siempre hay gente y buen ambiente. Pero en la cual todavía se puede respirar ese ambiente medieval al recorrer las calles del centro histórico. Sentarse a mirar la catedral es una experiencia que todos los peregrinos continúan viviendo cada día, tal como sucedía hace quinientos años. Y es fácil imaginar lo que sentían allí.
Por todo esto, hacer una visita a la capital gallega es siempre una buena idea. De paso, se puede disfrutar de una comida típica gallega, comprar algún regalo para llevar al destino al que nos dirigimos en caso de tener a alguien allí esperándonos o disfrutar de tomar algo en una terraza en el caso de que el tiempo lo permita, o en el interior de sus locales que parecen detenidos en el tiempo en esta zona vieja.
A continuación, se puede dejar el vehículo en el parking Lavacolla Santiago y tomar el vuelo de cara al destino elegido para las vacaciones. Empezaremos así el viaje de una manera especial, relajada y que, sin duda, predispone a disfrutar y a conocer un nuevo lugar, llevando muy dentro lo que es nuestro.