La pulpotomía fue uno de los hitos de la odontología pediátrica en el siglo veinte. Hoy este tratamiento desempeña un papel clave en el cuidado dental preventivo, y por ello la mayoría de las pólizas del sector asegurador lo integran en sus coberturas básicas. Por ejemplo, está disponible al contratar adeslas dental online, junto con las obturaciones y las extracciones de dientes temporales.
Las compañías aseguradoras conceden prioridad a la salud infantil, no siendo extraño que muchas intervenciones destinadas a este público se ofrezcan gratuitamente o con descuento. De modo indirecto, la accesibilidad de los tratamientos orales promueve la asistencia a la clínica dental, antes de que las infecciones puedan agravarse.
Por definición, la pulpotomía es un procedimiento conservador porque busca preservar la mayor parte de la pulpa y de la pieza dental afectada. Consiste en extraer la sección infectada de este tejido blando del interior del diente, aplicando un medicamento específico sobre el nervio y sellando la abertura con una corona metálica
Usualmente, este tratamiento se realiza a dientes de leche, justamente los que concentran un porcentaje mayoritario de las caries a temprana edad. Para tranquilidad de los progenitores, alardea de ser una de las intervenciones más seguras en la odontopediatría.
A diferencia de la exodoncia, la pulpotomía infantil permite salvar el diente cariado, favoreciendo su posterior caída en condiciones naturales. Se evitan así los efectos negativos de una exodoncia prematura, tales como el apiñamiento dental o el estrechamiento del espacio disponible para el futuro diente permanente.
Cuando urge realizar esta intervención pero no se lleva a cabo, sus consecuencias afectan tanto a la salud como al bienestar del menor. Aumenta la probabilidad de desarrollar abscesos e infecciones graves, la pérdida del diente antes de que corresponda o la necrosis pulpar, con el dolor y las molestias que ello conlleva.