¿Cómo se realiza el guión de una serie?

Muchos de los alumnos que realizan un Master en Guion Series de TV Madrid acaban siendo contratados para trabajar en guiones que otras personas han creado y dar vida a personajes que ya han sido previamente diseñados y que tienen una trayectoria marcada. Esto puede ser muy bueno para coger experiencia y disfrutar de lo que es la creación de una serie de éxito. Pero el sueño de la mayoría de estos alumnos que acaban el máster es el de poder crear ellos mismos una serie de éxito que haga que su nombre se haga conocido en el mundillo.

Evidentemente, el proyecto de una serie no se puede presentar completo. No se puede acudir a una productora y mostrarle de golpe 20 capítulos de una serie. Entre otras cosas porque una de las características de este formato es que siempre tiene que ser abierto a los cambios en función de la respuesta del público y también de las circunstancias que puedan ir surgiendo a lo largo del tiempo, como por ejemplo el abandono de un actor. Además, si la serie se rechazara, sería un gasto de tiempo y de energía inasumible.

Pero tampoco se puede acudir a una productora con un proyecto resumido en unas pocas líneas. “La serie va sobre un policía que regresa al cuerpo tras una excedencia y descubre que su compañero y mejor amigo ha caído en conductas corruptas” Sí, puede ser un punto de salida, pero eso no es una idea para una serie bien definida y que pueda ser tomada en serio por ninguna productora.

Por tanto, ¿qué se necesita?:

-Una idea bien planteada, en la que queden claros cuáles van a ser los principales puntos a tratar en la serie, los problemas que se quieren plantear de principio y también cuáles van a ser los personajes protagonistas. Aquí también se debe de reflejar hacia donde se desea que vaya el desarrollo de la serie.

-Un pequeño análisis de cada uno de los protagonistas en el que se hable sobre su personalidad, sobre qué busca y cuál podría ser su trayectoria a lo largo de la serie.

-Un guión de un capítulo piloto. Esto no es imprescindible, pero dará constancia de que se trata de una idea seria y muy bien trabajada y podrás mostrar cómo trabajas y te defiendes.

Con esto, podrás acudir a una productora a plantear tu idea y probar suerte para convertirte en guionista de tu propia historia.

Bellas Artes, un grado que vuelve a cobrar importancia

Actualmente, cuando un alumno accede a un Grado en Bellas Artes en Madrid sabe que accede a unos estudios importantes que le darán una titulación que le permitirá abrirse camino en un mundo difícil, pero que tiene muchas recompensas personales. Pero también sabe que es un título que goza de respeto y de prestigio y muchas academias cuentan con graduados en Bellas Artes para dar clases   de cualquier nivel.

Atrás quedaron los tiempos en los que el grado de Bellas Artes era considerado como un grado menor, sin salidas laborales y que solo estudiaban aquellas personas que o bien no necesitaban preocuparse por su futuro económico porque tenían el aval de una familia con dinero o bien no se preocupaban por llevar un estilo de vida bohemio y muy poco convencional.

Hoy, muchos jóvenes que sienten inquietudes artísticas son también personas responsables que se preocupan por su futuro y por cómo van a vivir. Por eso, quieren que su formación y su esfuerzo se vean recompensados por unas buenas salidas laborales.

Evidentemente, el sueño de cualquier artista es vivir de su arte, pero todos sabemos que eso solo va a ocurrir en muy contados casos. Por eso, vivir de su don pero en formas alternativas es lo que buscan estos estudiantes que tienen los pies en la tierra. Y si luego logran el éxito, mejor que mejor.

Las oposiciones para dar clases en institutos, las clases en academias, los trabajos para grandes empresas, por ejemplo para las relacionadas con el cine o con el teatro y  que siempre buscan artistas con las mejores cualidades para crear, por ejemplo, sus decorados, son algunas de las salidas a las que optan los que tienen un grado en Bellas Artes.

Una de las salidas con más éxito en los últimos años es la de diseñador gráfico y esta especialidad es perfectamente compatible con el grado en Bellas Artes. De hecho, son muchos los alumnos que apuestan por las nuevas tecnologías y que hacen su Master en esta línea para cubrir una demanda cada vez más alta y para la que hay pocos profesionales debidamente formados.

En el terreno del diseño gráfico es posible no solo la creación de trabajos artísticos muy personales, sino también otros trabajos por encargo, como creación de Webs o colaboración en videojuegos por poner solo algunos de los muchos ejemplos de salida laboral.

¿Quieres ser director de cine? Fórmate con los mejores

Los directores y directoras de cine han sido, desde el principio, los artistas con más prestigio en el mundo del cine. Solo los actores y actrices han conseguido igualarlos, pero en muchos casos, el prestigio de un director y su valía siguen viéndose por encima incluso del trabajo del actor. La justificación para esto es que un buen director es capaz de sacar lo mejor de un actor mediocre y hacer que brille de una manera especial. No hablemos ya de lo que puede hacer con un actor o una actriz de primera.

Este es el motivo por el que muchos actores y actrices están dispuestos a bajar su caché para poder trabajar con determinados directores de culto. Saben que, aunque no ganen mucho dinero con esa película su prestigio va a aumentar y que, seguramente, el director consiga llevarlos a un nivel más alto que les abrirá nuevas posibilidades en el mundo de la interpretación. De hecho, muchos trabajos de este tipo, en los que ha sido el actor el que ha perseguido trabajar con un director a toda costa, han acabado en premios Oscar.

Pero antes de soñar con ser el director fetiche de los mejores actores de Hollywood hay que comenzar por formarse. Y una de las mejores maneras de hacerlo es con un Master en Dirección de Cine y Series de TV en Madrid. Este máster es especialmente versátil ya que no se refiere exclusivamente al séptimo arte, sino que también desvela cómo ser un buen director de series, un formato en alza. Y lo mejor es que en el mismo colaboran personas con un nombre y una larga experiencia en el mundo del cine y de la televisión.

Tan importantes son las series hoy, que muchos actores de primera línea trabajan en plataformas como Netflix o HBO y directores de primer nivel han accedido a colaborar también con series o incluso con películas que se estrenan directamente en este tipo de plataformas. Si hace unos años formar parte de una serie fuera como actor o como director condenaba a esa persona a ese medio casi de manera absoluta, hoy no es así.

Descubrir todos los secretos de la dirección está ahora al alcance de los alumnos que cursen este master, que puede ser la antesala del éxito para futuros artistas que transformarán el mundo del celuloide con su particular visión artística.

NUEVOS PERFILES PROFESIONALES EN EL CAMPO DE LA COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL

¿Te imaginas estudiar en una prestigiosa universidad de fotografia madrid? Hoy día ya es posible gracias a la profesionalización de la fotografía y a su progresiva incorporación al ámbito académico. En los años 70, con la apertura de las primeras facultades de Ciencias de la Información, el Periodismo, el Cine, la Televisión, la Publicidad y las Relaciones Públicas salieron de las Escuelas Oficiales para introducirse en la Universidad, lo que permitió un aumento de la presencia de la fotografía como materia académica. Más aún, el Centro Universitario de Artes TAI ha creado recientemente un Grado en Fotografía + Experto en Comunicación Audiovisual, una doble titulación única y exclusiva que amplía las posibilidades artísticas y profesionales de la fotografía. 

A diferencia de otras disciplinas como el cine, la fotografía no se ha constituido tanto como una industria cultural basada en una estructura económica, corporativa y mediática, sino más bien como una industria de producción individual que ha dado frutos en una amplia gama de sectores como es el caso de la comunicación audiovisual. La llamada Revolución Digital ha abierto un amplio abanico de posibilidades tanto para el ámbito de la fotografía como para el de la comunicación. Se ha establecido, pues, un nuevo modelo económico, productivo y social que conlleva la aparición de industrias y perfiles profesionales hasta ahora desconocidos. 

De esta manera, se constata la demanda de profesionales con una mayor formación tecnológica y artística, capaces de ser más versátiles y polivalentes para adaptarse a una industria en pleno crecimiento. Estos nuevos perfiles deben tener unas competencias muy específicas como alta capacidad analítica, creatividad y pasión por la innovación. Por tanto, la clave está en adecuar la formación a las características de las empresas de hoy, evolucionando hacia titulaciones que aglutinen la incipiente demanda de necesidades laborales relacionadas con las tecnologías de la información y la comunicación.

 

Las clásicas divisiones en los estudios universitarios en Fotografía, Periodismo, Comunicación Audiovisual y Publicidad deben ser traspasadas para llegar a una formación interdisciplinar con objetivos centrados en la creación de contenidos digitales. Teniendo en cuenta la amplia influencia de Internet en la actividad económica general como medio de información y de intercambio comercial, los perfiles profesionales emergentes deben dominar las nuevas herramientas y aplicaciones, así como los avances en los canales de distribución. Hay una conexión inexorable entre los profesionales que se dedican a la tecnología y aquellos relacionados con la producción y creación de contenidos, lo que pone de manifiesto la importancia de una formación polivalente, tanto a nivel técnico como artístico y creativo.

UN OASIS DE LIBERTAD CREATIVA

¿Existe un lugar donde compartir conocimientos de diferentes disciplinas artísticas, experimentar y dejar fluir la libertad creativa? Es evidente que hay muchos alrededor del mundo. Pero, ¿existe en Madrid un espacio que además cuente con todos los medios necesarios y la guía adecuada para llegar a buen puerto? En un centro universitario de artes como Tai arts se reúnen todas esas características.

Esta institución nació en 1971 precisamente con esa premisa: ser un laboratorio donde intercambiar ideas, ver y aprender de diferentes trabajos artísticos y participar en otros proyectos de disciplinas como el teatro, el cine, la fotografía, el diseño o la música. Y desde entonces, han pasado más de 25.000 alumnos, 2000 profesores y centenares de artistas de fama internacional, invitados a impartir clases magistrales como David Lynch, Jorge Drexler, Isabel Coixet, John Waters y un largo etcétera. Ahora se imparten grados, diplomaturas, masters y cursos de experto en un edificio de más de 10.000 metros cuadrados, equipado con platós de televisión, salas de edición, auditorio y diferentes laboratorios artísticos.

El secreto de TAI para crecer y perdurar en el tiempo es su metodología, eminentemente práctica, que genera un entorno de exploración para sus alumnos, donde pueden encontrar su sello personal como artistas. Además conecta a sus estudiantes transversalmente para que trabajen de forma conjunta en proyectos interdisciplinares que nacen del propio alumnado. El resultado es tan prolífico como valioso: cientos de proyectos rompedores y valientes como cortometrajes, exposiciones fotográficas, composiciones musicales o muestras interpretativas, que inspiran y emocionan. Estas experiencias también sirven para elaborar un portfolio antes de terminar los estudios y encontrar los equipos con los que trabajar en proyectos profesionales futuros.

Pero además de estar en la vanguardia creativa, el secreto de su éxito es ser mediador entre el alumnado y el mercado laboral, acercar a los estudiantes a la realidad de los diferentes sectores artísticos y ofrecerles los conocimientos necesarios para saber moverse en ellos.

Un estudio de TAI del año 2016 refleja que más del 85% de los alumnos que han terminado sus estudios en los años inmediatamente posteriores están trabajando, y en la mayoría de los casos, en algo relacionado con lo que han estudiado allí.

De aquel pequeño espacio en Malasaña donde empezó TAI hace casi 50 años hasta ahora ha llovido mucho, pero la esencia y los objetivos siguen siendo los mismos. Ser ese nexo entre profesionales, presentes y futuros, donde intercambiar experiencias y conocimientos y sobre todo, donde crear. Las artes plásticas, la música, el cine, la industria del entretenimiento y el teatro coexisten en esta comunidad donde se nutren las unas de las otras.